A continuación encontrará un documento que servirá de apoyo y profundización al tema desarrollado en clase.
Te recomendamos desarrollar el taller que aparece al final y seguir las instrucciones compartidas con anterioridad
¡Ánimo, tú eres el protagonista de este proceso!
Religión: moral y ética
Nos encontramos
viviendo en una sociedad tan violenta, que todos los días recibimos
desagradables sorpresas, lamentablemente henos descuidado las normas que
regulan el comportamiento social, por lo tanto nuestros niños se están formando
sin un medio de respuesta o de defensa frente a todas estas situaciones
violentas que se presentan a su alrededor, y por consiguiente no tienen otra
alternativa de beber de la misma pócima de su entorno en clara descomposición.
Lo que más nos debe
aterrar es que los crímenes que se están cometiendo contra nuestros menores,
salen de su entorno familiar, es triste y angustioso ver cómo los mismos padres
son los responsables de asesinatos, violaciones y todo tipo de delitos que
atentan contra nuestros niños, los hermanos mayores, los tíos y abuelos,
también se han convertido en todos unos verdugos de explotación: sexual, social
y económica.
Considero
que el Ministerio de Educación, en coordinación con el Instituto de Bienestar
Familiar, deben institucionalizar la cátedra del primer respondiente para el
caso de los delitos contra los niños de cualquier edad, parece que está
haciendo falta mucha pedagogía sobre este tema, para que los mayores entiendan
que la vida de nuestros niños, es la semilla de una futura sociedad que da sus
buenos o malos frutos acuerdo a como se siembre y cultive.
Este
tema es importante mirarlo desde diferentes ángulos con el fin de señalar los
linderos que deben corresponder a los diferentes establecimientos educativos,
que si bien, buscan por todos los medios aplicar normas de buen comportamiento,
con el fin de aplacar las prácticas de matoneo y acoso entre estudiantes,
debemos entender que los tiempos han cambiando y que ahora en pleno siglo XXI,
nos rige una Constitución política pluralista producto de una Asamblea Nacional
Constituyente, que estuvo integrada por diversidad de credos: sociales,
económicos, políticos y religiosos, elegida para tal fin por el pueblo en su
sana soberanía.
Debemos
entender que la Constitución del 1.886 que rigió los destinos de nuestro País
por mas de un siglo, su preámbulo iniciaba: “en nombre de Dios fuente Suprema
de toda Autoridad”; y en la del 1.991, el nombre de Dios, casi que no se salva,
simplemente se inicia: “invocando la protección de Dios”. Con lo anterior
queremos decir que en lo antes y después, aparecen dos extremos de creyentes y
profanos, que cuando se encuentran siempre se repelen en su forma de pensar,
mirando el pasado y el presente de acuerdo a su formación inicial recibida
previamente en sus hogares.
Recordemos
cómo durante la Constitución de 1.886, la religión católica era la oficial y
quienes estudiamos antes de entrar en vigencia la Constitución de 1.991,
estábamos obligaos a cumplir todos los preceptos religiosos: asistir a misa en
comunidad cada ocho días, a los ejercicios espirituales previos a semana santa,
y a recibir obligatoriamente la cátedra de religión.
Como
consecuencia de todo lo anterior, el artículo 19 de la Constitución de 1.991,
garantiza la libertad de culto, y toda persona tiene derecho a profesar y
difundir sus creencias religiosas, y las autoridades estarán obligadas a
protegerlas dentro de las normas de respeto y la sana convivencia.
Son varias las investigaciones que se
han realizado al respecto por parte del Ministerio de Educación Nacional, con
el fin de buscar la posibilidad de institucionalizar nuevamente la cátedra de
religión en establecimientos educativos; considero desde mi óptica de Comunidad
y Desarrollo, que está no es la solución, puesto que se estarían violentando
normas Constitucionales y el ejercicio de la sana convivencia regulada por el
Constituyente Primario.
Hace algunos años en la Universidad
Sergio Arboleda, se celebró un foro sobre este tema, el suscrito esgrimió una
tesis que aún no ha perdido vigencia y continúa siendo la solución a tan álgido
problema y es la institucionalización de la Cátedra de: Moral y Ética,
analizados estos dos vocablos en su conjunto, conforman lo que debe ser un
manual de convivencia y buenas prácticas para el ejercicio de cualquier
profesión u actividad por conservadora o liberal que ella sea.
Es que la religión propiamente dicha,
no puede esgrimirse como un asunto de moral y buenas costumbres, para los
católicos, puede que lo sea, pero, para los creyentes de otras religiones, es
una simple historia contada, pero sin ninguna práctica en la vida real.
Los grandes revolucionarios y
consumados extremistas centralizan sus actividades dentro de unos códigos de:
moral y ética, que al desarrollarlos para el ejercicio de sus actividades, se
cumplen con tanta rigurosidad, que muchas veces quebrantarlos, los llevan a
desistir de su actividad profesional.
Si definimos la moral, como el
conjunto de costumbres de una sociedad que obligatoriamente hay que cumplirlas,
puesto que de no hacerlo, el ejercicio profesional y calidad de vida no cumple
con los estándares de buen servicio a la comunidad; podemos concluir que es un
dogma de fe, que hay que guardarlo como el mejor tesoro de nuestra vida.
La Ética que está regulada por el
conjunto de normas que direccionan específicamente una actividad y su ejercicio,
debe ser concordante con los protocolos establecidos por los organismos
reguladores del ejercicio profesional, así por ejemplo: la ética del médico,
del abogado, del ingeniero o del administrador de empresas.
Con los dos principios enunciados, concluimos
que de establecerse dentro de los pensum de establecimientos educativos la
cátedra de moral y ética, se logrará rescatar lo que desde hace tanto tiempo se
ha perdido en nuestro medio: Principios y Valores. Pero estos, jamás pueden
anteponerse a la: moral y la ética, puesto que chocarían con la razón de ser,
de la actividad o profesión que pretende regularse.
TALLER A DESARROLLAR EN LA CLASE
1.
LEA ATENTAMENTE EL DOCUMENTO
2.
ELABORE UN RESUMEN EXTRAYENDO LAS
PRINCIPALES IDEAS DEL TEXTO
3.
ORGANICE LAS PRINCIPALES IDEAS EN DOS
COLUMNAS Y EXPLIQUE COMO ENTIENDE CADA UNA
4.
CON LAS DOS COLUMNAS QUE ORGANIZO EN EL
PUNTO 3 IDENTIFIQUE CUALES CONTIENEN CONDICIONES MORALES Y CUALES CONDICIONES ÉTICAS
5.
EXPLIQUE LA RELACIÓN DE COMPLEMENTARIEDAD
ENTRE ÉTICA Y MORAL PRESENTES EN EL DOCUMENTO.
Envíe el
trabajo firmado al blog de intercambio.